jueves, 27 de junio de 2013

De la Literatura Salvadoreña: “Conversatorio con el poeta José Roberto Cea”

Alfonso Velis Tobar y José Roberto Cea





De la Literatura Salvadoreña:

 “Conversatorio con el poeta José Roberto Cea”


Conversan

Alfonso Velis Tobar
Poeta, escritor, ensayista.
Carleton University. MA.
                                                                                                                   
                                                                                                                   José Roberto Cea
Poeta, escritor, ensayista.

AVT. ¿Cuál es la influencia que reconoces en tu obra poética. Pienso que a veces es difícil sacudirse esas herencias culturales, a las que nosotros debemos darle nuestras propias experiencias, nuestra naturaleza de ser en los temas que nos propongamos crear desde el punto de vista humano, enseñando verdades a los hombres con ese sentido de identidad nacional? ¿Qué opinión tienes acerca de lo planteado?

JRC.  Todo escritor de alguna manera recibe influencias; de ellas hay que saber tomar las mejores para que le ayuden a la realización de una obra personal que aporte a una nueva visión del mundo; a mí me han ayudado mucho los clásicos latinos, como Marcial, Licofrón, la picaresca española, Quevedo, el Popol Vuh, Cesar Vallejo, Henry Miller, el habla del pueblo, sus giros conversacionales, y mi afán por desmitificar aquello fastuoso por falso y engolado.  En cuanto a lo de la Identidad Nacional ella es detectable por manejar una concepción filosófica materialista de la cultura y para tener una visión es necesario conocer el pensamiento teórico, por ejemplo José Martí, Engels, José Carlos Mariátegui, Marx, Aníbal Ponce, Lenin, Franz Fanón, Gramsci, y pensadores de esa visión enraizada en las realidades de sus pueblos; porque pensadores como los mencionados nos hacen ver mejor nuestra realidad, nos hacen afincarnos en lo nuestro para adquirir conciencia nacional liberadora o ampliarla donde ya está esa conciencia, que es producto de una identidad nacional, o más bien se interrelacionan estas concepciones liberadoras.

AVT. En cuanto a tus viajes como una experiencia cultural o personal. ¿Qué nos podrías decir y con quiénes escritores latinoamericanos has compartido, jurados, conversaciones y amistad?

JRC.  Recorrí por tierra toda América del Sur allá por 1972-73. Fui jurado en Casa de las Américas, allí conocí a Julio Cortázar, Mario Benedetti; un viejo extraordinario Luis Vidales; Roger Bartra; Agustín Cueva, Gregorio Selser, Hugo Niño, Jorge Ali Triana, Juan Gelmán, y a Ernesto Cardenal, y en otros eventos a Carmen Naranjo, Sergio Ramírez, Coronel Urtecho, Rogelio Sinan, Carlos Wong y sería interminable citártelos a todos y no vamos a presentar un directorio telefónico.

AVT. ¿Cuál es la causa primordial por qué en nuestra literatura (a tu manera de ver) la mayoría de escritores nos hemos dedicado más al cuento, a la poesía, en cierta medida al teatro y no a la novela? Claro influyen factores económicos, culturales como parte de este subdesarrollo de la cultura editorial misma. ¿Qué  crees tú?


JRC. Es que se cree que la poesía es más fácil, luego el cuento le sigue en esfuerzo y la novela como es una creación de largo aliento, requiere de mayor inversión de tiempo y a veces nos ganan los deseos de ver impresos nuestros nombres, pero hay otros aspectos que se deben tratar en un trabajo especializado y no en una volandera charla como ésta.

AVT. ¿Tu opinión acerca de la Poesía Femenina en El Salvador y en el resto de los países Centroamericanos?


JRC. Suele decirse que la poesía no tiene sexo, pero a veces si se le siente. Aquí en El Salvador hay unos dos autores que son muy femeninos en su escritura poética. En cuanto a la poesía escrita por mujeres ya lo dije en mi “Antología General de la Poesía en El Salvador”, sigue siendo Claudia Lars, el ejemplo más claro y que deben tener presente todas la mujeres que en los últimos años han proliferado por aquí haciendo versos, pero no viene al caso mencionarlas, es perder el tiempo. En cuanto a Centroamérica, los más destacados casos los podemos encontrar en Nicaragua, donde hay un par de nombre que han producido excelente poesía: Vidaluz Meneses y Gioconda Belli, a ellas podemos agregar a Rosario Murillo y Ana Ilce. En Costa Rica el caso más destacado es Ana Istaru, quien ha publicado un libro bellamente erótico. Moravia Ochoa López, y Diana Moran en Panamá. En Guatemala no encuentro a nadie y si como aquí en mi país y en otros países del área aparecen  algunas versificadoras con más lamentos uterinos que poesía autentica.

AVT. Sabemos que tu y otros de tus compañeros de generación de 1956 hicieron planteamientos serios a las generaciones anteriores (1930, 40 y 50) como más de alguna vez lo manifestaron, con el objeto de revalorizar nuestra literatura nacional hacia temas de más solidaridad humana para nuestro pueblo y con esa índole de participación liberadora…Yo creo que ustedes en parte han concretizado estos planteamientos. ¿Qué agregarías tú como parte de esa generación junto a otros de tus compañeros más sobresalientes?

JRC. Lo que puedo agregar es que los más jóvenes revisen lo dicho, lo planteado, para que dejen de loqueras como las que se leen en algunas páginas “literarias” de la prensa “seria” del país, así como en publicaciones ocasionales. Y ahí está nuestra obra, y si algo les dice, pues que tomen lo que les sirva sino que la desechen pero con sus aportes valederos para nuestro pueblo, ese que lucha por liberarse.



AVT. Cuéntanos cómo nació el “Circulo Literario Universitario” y por que decidieron llamarlo “Oswaldo Escobar Velado”. ¿Cuál fue la causa de su desintegración y su labor cultural como grupo. Podrías agregar detalles de Roque Dalton y el guatemalteco Otto René Castillo como conocidos integrantes del grupo, además otros que lo conformaron en aquella época?


JRC. Después que se desintegró el “Círculo Cultural Universitario” fundado por Roque Dalton y Otto René Castillo, un grupo de jóvenes que nos reuníamos en lo que fue la Facultad de Humanidades, donde ahora está el Hotel Ritz, decidimos emprender una acción más coordinada; algunos hacíamos teatro en el teatro universitario con don Edmundo Barbero, otros estudiaban Periodismo, Derecho, Letras, por esos días algunos regresábamos del exilio y queríamos denunciar la opresión que siempre ha padecido nuestro pueblo, y vimos que con esa actividad lo podíamos hacer, y como en ese tiempo, 1961, precisamente el 15 de Julio de ese año había muerto “Oswaldo Escobar Velado”, quien nos había alentado mucho en nuestros inicios, decidimos reorganizar el Circulo Literario Universitario “Oswaldo Escobar Velado”, y de entre los que lo animábamos te cito algunos: Rodolfo Montiel, Alberto Orellana Ramírez, Jorge Campos, Reynaldo Robles, José Luis Henríquez. Publicamos una revista “Taztalut”, tres Cuadernos Universitarios, mis poemas del exilio, una canción a la paz de Orellana Ramírez y un Canto al Indio Aquino de  Rodolfo Montiel, algunas de estas publicaciones con la ayuda económica de AGEUS, y lo que producían estas publicaciones se lo entregábamos a los familiares de los exiliados y presos políticos que vivían aquí.  En cuanto a decir más cosas de Roque y Otto René, algo de ello lo digo en mi libro Letras III publicado para los estudiantes de bachillerato.


AVT. Posteriormente al conocimiento de la labor cultural del Circulo Literario Universitario de 1956 y dando un salto estamos ante el grupo los Cinco en 1967 y es sabido que su actitud como grupo se muestra rebelde dentro de la vanguardia poética de su tiempo. Pues ustedes pretenden en aquella época ser una especie de rompimiento o la renovación poética dentro de la literatura nacional. ¿Qué más podrías agregar como participante?


JRC. En realidad el conocido grupo “Los Cinco” fue una reunión coyuntural para publicar un libro, el que hicimos con nuestro propio esfuerzo ante la imposibilidad de publicar tanto en la Editorial del Ministerio de Educación, como en la Editorial Universitaria, donde si bien es cierto,  que trabajábamos allí, quien la dirigía en ese entonces no hacía esfuerzos reales por publicar nada de nosotros, esto lo logramos hasta después que hicimos la publicación: DE AQUÍ EN ADELANTE(1967), lo cual eso tiene de valioso, que nos abrió algunas puertas, porque hicimos bulla con él, hasta Roque nos mando una carta, un tanto herido porque no lo habíamos incluido en el libro, pero queríamos hacer esa publicación con los que estábamos aquí en el mero ajo salvadoreño.


AVT. ¿Cómo ves a grosso modo el desarrollo de la proyección de las letras nacionales, digamos a partir del año de 1956 hasta nuestros días y quiénes para vos han aportado nuevas formas y contenidos testimoniales a la literatura nacional?


JRC. Desde ese tiempo hay algún avance en el desarrollo de las letras nacionales; pero la mayoría de los que empezaron su labor por ese y posterior tiempo, han callado, se los comió la historia y no vislumbro entre los más jóvenes mayor seriedad para enfrentar su oficio o enfrentar con su oficio una visión de mundo coherente a la concepción de liberación nacional, pero por ello debemos decir que ante la crisis de los valores burgueses, estar atentos a no dejarse ganar por los cantos de sirena, a la publicidad del sistema que en base a estimular ciertos valores los ocupa para sus malsanos intereses y algunos artistas y escritores de cierto valor se prestan para servir de viñetas para el Zorritone y Tiamina 500, por ejemplo, pero eso es publicidad, no reconocimiento a un real valor, no es esa la manera de reconocer ni siquiera sus propios valores, los que propugnan por mantener el “Status quo”; o sea que los jóvenes deben estar avisados al respecto, y no solamente los jóvenes, también los  “ingenuos” no tan jóvenes, y digo ingenuos por no decir una palabrota. En síntesis, te diré que el panorama desde el punto de vista del sistema, su crisis hacia adentro es acelerada, pero los valores que pugnan por vertebrar una conciencia liberadora, una identidad nacional, esos están vivitos y jodiendo la paciencia de las fuerzas oscurantistas, y en ese contexto es que debemos situar las creaciones que vamos a tomar en cuenta, porque no es válida una obra o el nombre de un autor porque sea mencionado hasta en las recetas de cocina, sino que es válido en relación a los valores que manifiesta en su obra, a los valores que propugna con su visión de mundo, en esa situación te diré que el sistema tiene muy poco que enseñar, siempre están con lo mismo de siempre, y para mientras la obra de Roque Dalton, de Manlio Argueta aunque se haya atiquizado, la de Quijada Urias de alguna manera, la de Alfonso Hernández, tú mismo por ejemplo, por tu creatividad poética, tu acuciosidad y preocupación en la investigación histórico literaria del país, Huezo Mixco y otros, son alientos que debemos tener presente, seguir con sumo cuidado porque son aleccionadores y con la de ellos, la mía, pues que la cito al final no porque sea modesto, falsa modestia o modestia aparte, babosadas o subterfugios a que recurren los mediocres, sino que lo hago al final por cortesía; tú sabes que es de las principales en este país, aquí y ahora, porque estoy aquí, aquí me quedé no salí huyendo… Y claro, no soy héroe ni quiero ser mártir, sino un hombre que sabe que su compromiso está aquí, en este paisito, como lo digo en los “Los Herederos de  Farabundo”: “En este paisito, me tocó y no me corro”… ¿Y esto por qué lo hago así? Porque creo en los valores del hombre; en su esencia humana, no en los valores impuestos, así es que mejor pensemos o miremos  bien el asunto: los valores humanos liberadores son los importantes, por ello somos; y es mejor ser que tener. Espero que capten. Pero no creas que me salí del tema, sino que deseaba hacer un telón de fondo para decirte que o confirmarte que, aparte de los mencionados, no hay otros que hayan aportado nuevas formas y contenidos testimoniales a la literatura nacional. Porque para hacer estos aportes hay que estar donde te dije, con el pueblo que lucha por alcanzar una vida más justa y más humana.


AVT. Muchos  lectores se han escandalizado o han gozado con algunos de los poemas de “Mester de Picardía”, publicado en 1977, característico por su erotismo candente, amoroso, social y un dejo de ironía política. Y en particular también se encuentra “Misa Mitin”, donde también hay cierto sarcasmo político, aspectos religiosos y paganos. ¿Qué opinas tú como creador sobre esa clase de puntos de vista de tus críticos?


JRC. Te responderé con comentarios internacionales que han sido múltiples y matizados, no tengo a la mano los recortes y cartas, pero más o menos dicen los siguiente: “Si bien es cierto que en el lenguaje romántico aparecía la mujer, ésta era tratada muy lejanamente o en forma abstracta, mítica, lo cual se puede confirmar en algunas Rimas de G. A. Bécquer; y si bien es cierto que ese lenguaje poético amoroso fue evolucionando hasta aparecer las expresiones de Pablo Neruda, donde la mujer es tratada más directa o concretamente, siempre tiene un halito un tanto mítico; ahora aparece el lenguaje de “Mester de Picardía”, no solamente desmitificando a la mujer de la visión anterior en la cual la idealizaban los autores mencionados y otros de su estilo, sino que la mujer es tratada más como un ser humano, como un sujeto y no como un objeto, como suelen hacerlo el común de autores en una cultura machista, como la que padece la humanidad en su mayor parte, entonces, ante esos planteamientos, ante estos cuestionamientos ¿Qué podemos esperar de los lectores mojigatos? En cuanto a lo de “Misa Mitin”, es otro asunto porque aquí trato, con el sincretismo, revalorar algunos puntos de la religiosidad de nuestra gente, donde se mezclan valores cristianos con asuntos religiosos prehispánicos, porque el cristianismo no sustituyó a la Religión Prehispánica, sino que cayó sobre ella como una capa que de cuando en vez es perforada por algunos valores de la religión antropomorfa que prevalecía en el mundo prehispánico de Nuestra América. De los críticos que  han sabido enfocar este y otros puntos quien mejor los desentrañó fue Miguel Donoso, ellos fueron publicados por aquí hace algunos años.


AVT. Pienso que emprender la tarea de elaboración de cualquier antología es cuestión de gustos, tanto estéticos como del contenido que se proponga el antologador. Sabemos que elaboraste la Antología General de la Poesía en El Salvador, en 1972. ¿Por qué en ella excluiste algunos poetas que actualmente todavía se mantienen un tanto molestos e inconformes al no aparecer en la misma… En cuáles criterios te basaste al no incluir a poetas como Tirso Canales,  Rafael Gochez Sosa, Mauricio de la Selva y otros?


JRC. Lo de las antologías es un problema que debe enfrentarse con humor, aparte de la sabiduría que se tiene al emprender esta tarea. Mi trabajo como tal, fue atacado por muchas gentes y gentecillas, recién salida la “Antología General de la Poesía en El Salvador” (1972). Yo era Secretario de Relaciones Publicas  y Promoción Universitaria en la Universidad de El Salvador y hasta mi oficina llegaban anónimos amenazadores, otros con “mierda”, me poncharon más de alguna vez las llantas del vehículo que usaba entonces, me rompieron los vidrios, en fin qué no me hicieron y dijeron porque fui un tanto drástico con esa labor, pero  el tiempo me dio la razón, los que deje afuera nada han hecho, se los comió el tiempo, la historia como dije anteriormente; los que puse, algunos siguen o realizaron posteriormente a ella alguna labor creadora, pero fue un trabajo realizado a conciencia y como tal, ahora estoy revisando esa obra y ya está bien avanzada, pero ahora saldrá CORREGIDA, DISMINUIDA Y AUMENTADA con nuevos poemas de algunos de los incluidos y otros que no aparecieron y tienen valor para aparecer en ella, pero para que no se molesten los que voy a quitar de ella y para los que no incluiré, también estoy preparando otra ANTOLOGIA GENERAL DE LA PEOR (O NO) POESIA ESCRITA EN EL SALVADOR, allí los meteré. 


AVT. Si tomamos un tema bastante especifico en tu obra: el erotismo y tu mejor muestra lo podemos notar en MESTER DE PICARDIA. En cuanto a eso del sexo son varios los escritores que tocan el tema desde tiempos antiguos (Zafo de Lesbos, Bocacho, Petronio, Plinio y otros) y contemporáneos Miller, Lawrence, Neruda, los poetas chinos etc.) Creo que fue Henry Miller uno de ellos que en alguna parte dijo: que había dos caminos hacia la salvación, uno era el religioso, el otro era el sexual. Según Miller no cree que el sexo sea una fuerza liberadora, es decir lo contrario a tus planteamientos liberadores. ¿Qué reflexión tienes ante ello


JRC. No pierdas de vista que Henry Miller plantea su visión desde y en una sociedad desarrollada, imperialista, superinjusta, yo desde una sociedad penetrada, colonizada, enajenada, y por ello creo que debemos plantearnos todos y desde  y hacia la búsqueda de mayores anhelos de libertad y justicia social para nuestro país, y con él la de Nuestra América, como lo planteaba José Martí por ejemplo.

AVT. ¿Cuál es la circunstancia actual de la Poesía y el Escritor en El Salvador, en cuanto a aspectos literarios, históricos, políticos y sociales en torno a obras que toquen la realidad nacional; menciona algún ejemplo para mayor testimonio dentro de nuestra literatura nacional?

JRC. Creo que esa pregunta la respondo en el contexto de las respuestas anteriores.


AVT. Parece que tienes varias obras inéditas y entre ellas  una obra de teatro ¿Podrías agregar v algo más exacto acerca de ella y cuál es el tema? Pienso que ha de ser muy interesante; además, ¿Cuáles  otras obras inéditas tienes en narrativa o en otro género hasta la fecha?


JRC. No solamente tengo teatro inédito sino también un libro de Cuentos LA PAZ ES HISTORIA CONTADA O ENTRE LA REALIDAD Y LA TELENOVELA. Una novela que aunque premiada en Honduras, no la quieren publicar porque dicen los de la cultura oficial de allá que es peligrosa para situación colonizada de aquel país, es: NINEL SE FUE A LA GUERRA y trata de los años que van por este país, con cartas reveladoras de algunos prohombres de este país, de esos que se dicen educadores de juventudes y todo eso fastuoso. LA GUERRA NACIONAL que trata desde los días de William Walker a los nuestros y es el primero de una trilogía. Otro que se llama CELEBRACIÓN DE LISISTRATA, poesía. Un ensayo histórico critico DE LA PINTURA EN EL SALVADOR, con más de doscientas ilustraciones y 300 páginas; otro ensayo EL SALVADOR EN EL SIGLO XIX. En cuanto al teatro, una pieza se llama TODAVIA ENTRE LA NIEBLA y trata de la época actual, un matrimonio pequeño burgués entra en crisis porque su hijo se incorporó a la lucha de los patriotas salvadoreños, en las montañas, y de ello le echan la culpa a la universidad Católica donde él estudiaba; ese es el conflicto con escenas en el campo y carreteras del país. La otra es una pieza hecha  de tres monólogos y se llama: TRES HOMBRES EN SUS CAMINOS, el primer monologo se titula Pierda el miedo, fuera de supermarquet,  en el otro y el ultimo en un recodo del camino, tratan de nuestra realidad actual. Aparte de ello tengo un libro de literatura para niños y jóvenes que se llama SIHUAPIL TAQUETZALI, este se encuentra dentro de la órbita de CUMBULUM, EL PECESITO DE DARWIN, publicado en costa rica ya por EDUCA.

AVT. ¿Cuál crees tú, que debe ser el papel que debe jugar el escritor en las circunstancias actuales en que se libra una cruenta lucha de clases del pueblo salvadoreño. Pienso que el escritor no debe estar al margen de los problemas del hombre y la sociedad, a  los acontecimientos en la historia en los sueños populares con el objeto de tener una vida mejor dentro de sus anhelos de liberación nacional. Es decir en tu manera de  ver cómo debe contribuir el escritor salvadoreño y/o centroamericano a este proceso revolucionario (este momento peligroso hasta para hablar) para alcanzar la paz y humanización de un conflicto que tiene sus antecedentes históricos, el irrespeto a los derechos humanos, la injusticia social, la represión, y  sus causas económicas, políticas y sociales? 

JRC. La contribución del escritor es escribiendo bien, pero no solamente  se trata de eso antiséptico, sino que se escribe bien, además estando inmerso en la realidad concreta, histórica, como lo están todos los hombres que conforman esta sociedad, entonces tiene que escribir bien desde el punto de vista profesional, pero también desde el punto de vista de su identidad nacional, con ello tendrá clara visión para quién escribe y qué es lo que ésta necesita. Porque ya pasó el tiempo en el cual el escritor se podía refugiar en la ingenuidad, o  la inocencia y no sabía para quien escribía, ahora ya sabemos, que quienes dicen o argumentan que la poesía pura, que la literatura está exenta de compromiso y por ello yo no me meto en política, es porque ya se metieron en política, ya tomaron partido, y ha sido el partido de los satisfechos, de los hartos, por ello es que dicen que el arte es puro y que no sirve más que para el gozo, pues también el gozo hay que disputárselos y que lo tenga la mayoría, que la mayoría goce con los valores estéticos, así es que la mejor forma es tomando conciencia de clase, que ello le proporcionará una conciencia  solamente liberadora, sino que conciencia por hacer mejor  su obra creadora, sea literatura, pintura, música, u otra expresión estética; sencillo, pero jodido, porque no hay escapatoria. Viviendo con la Poesía en una madrugada de terror. El Salvador, 1986.
Alfonsovelistobar@gmail.com / Coordinador, fundador, Taller Literario “Alfonso Hernández”,  poeta mártir de la revolución salvadoreña. Canadá, El Salvador, Centroamerica. Abril, 2013)